
El crowdfunding PSFP es el nuevo marco normativo europeo aplicable a las plataformas de financiación participativa. Creado por el Reglamento (UE) 2020/1503, este régimen sustituye a las antiguas autorizaciones francesas CIP e IFP. Su objetivo: proteger mejor a los inversores y facilitar el desarrollo del crowdfunding a escala europea.
En pocas palabras:
La figura del «Proveedor de Servicios de Financiación Participativa» (PSFP) es, a partir de ahora, el marco normativo de referencia para las plataformas de crowdfunding que operan en Europa. Establecido por el Reglamento (UE) 2020/1503, este régimen tiene por objetoarmonizar las normas aplicables a la financiación participativa en toda la Unión Europea.
Este reglamento, que entró en vigor el 10 de noviembre de 2021, establece un estatuto europeo único que permite a las plataformas autorizadas ofrecer sus servicios en varios Estados miembros mediante un sistema de pasaporte europeo.
El PSFP se refiere principalmente a:
En Francia, la autorización la concede la AMF (Autoridad de Mercados Financieros), con el apoyo de la ACPR (Autoridad de Control Prudencial y de Resolución) para determinadas actividades relacionadas con los préstamos.
Antes de la entrada en vigor del estatuto PSFP, el crowdfunding francés se regía por dos regímenes distintos:
Aunque este marco nacional permitió que el mercado francés del crowdfunding se estructurara rápidamente, presentaba varias limitaciones. Cada país europeo contaba con su propia normativa. Esto complicaba el desarrollo de las plataformas a nivel internacional y generaba diferencias en cuanto a la protección según las distintas jurisdicciones.
El Reglamento europeo PSFP responde precisamente a este reto. Su objetivo es, por tanto, doble:
Por lo tanto, el PSFP para la financiación colectiva está sustituyendo progresivamente a los antiguos estatutos franceses con el fin de establecer un marco único, más claro y más homogéneo para todos los agentes europeos.
El nuevo marco normativo introduce varias obligaciones destinadas a mejorar la transparencia de las plataformas y la seguridad de los inversores.
El importe máximo que se puede recaudar a través de una plataforma de financiación colectiva es una de las principales novedades del régimen. La normativa europea establece ahora un límite máximo de 5 millones de euros por proyecto en un periodo de 12 meses.
Este umbral permite a las empresas con proyectos acceder a una financiación importante sin dejar de estar sujetas a un marco normativo más sencillo que el de los mercados financieros tradicionales.
En el caso de las plataformas de financiación colectiva, esta evolución también allana el camino para operaciones de mayor envergadura y para una diversificación de los proyectos que se ofrecen a los inversores.
El estatuto PSFP impone a las plataformas unas normas organizativas y de información más estrictas. En particular, los operadores deben:
El reglamento también impone un control más estricto de las comunicaciones publicitarias con el fin de evitar promesas de rentabilidad engañosas o una presentación insuficiente de los riesgos.
Otra novedad importante del PSFP en materia de financiación colectiva: la creación de la ficha de información clave sobre la inversión (FICI).
Se trata de un documento normalizado que debe entregarse al inversor antes de cualquier suscripción. En él se resumen las principales características del proyecto financiado:
El reglamento europeo sitúa la protección de los inversores en el centro del sistema PSFP. Así, existen varios mecanismos que permiten regular mejor las inversiones de los particulares.
A partir de ahora, las plataformas deben someter a determinados inversores a una prueba de conocimientos paraevaluar su comprensión de los riesgos asociados a la financiación colectiva.
Este cuestionario se centra, en particular, en:
Los inversores sin experiencia también deben realizar una simulación de su capacidad para asumir posibles pérdidas económicas. El objetivo no es prohibir la inversión, sino mejorar la información y la concienciación sobre los riesgos.
El reglamento también establece un plazo de reflexión previo a la firma del contrato de 4 días naturales para los inversores sin experiencia. Durante este periodo, el inversor puede dar marcha atrás en su decisión sin penalización ni necesidad de justificación. Esta medida tiene por objeto limitar las decisiones tomadas de forma precipitada y fomentar un análisis más exhaustivo de los proyectos.
El PSFP para el crowdfunding exige una exposición mucho más explícita de los riesgos asociados a la financiación participativa. Las plataformas deben recordar, en particular, que el capital invertido puede perderse en su totalidad y que las inversiones suelen tener poca liquidez. También deben precisar que los resultados pasados no son indicativos de los resultados futuros y que las inversiones no gozan de las garantías aplicables a los depósitos bancarios.
El nuevo marco normativo aporta numerosas ventajas tanto a los inversores como a las plataformas de financiación colectiva.
El estatuto PSFP mejora, ante todo, la transparencia del mercado europeo del crowdfunding.
Gracias a la armonización de las normas, los inversores disponen de información más estandarizada. Además, los niveles de protección son cada vez más homogéneos en la Unión Europea y los riesgos están mejor regulados y explicados.
El pasaporte europeo también abre las puertas a un mayor número deoportunidades de inversión a escala europea.
Para los operadores, el crowdfunding del PSFP facilita en gran medida la expansión internacional. Una plataforma autorizada puede ahora ofrecer sus servicios en varios países europeos sin necesidad de obtener múltiples autorizaciones nacionales.
El nuevo estatuto también permite reforzar la credibilidad de las plataformas gracias a unos requisitos normativos más estrictos en materia de gobernanza, transparencia, continuidad operativa y protección de los inversores.
Antes de invertir, conviene comprobar que una plataforma de financiación colectiva cuente efectivamente con la autorización PSFP. Esta comprobación puede realizarse en el registro oficial de la AMF o en el registro europeo que lleva la Autoridad Europea de los Mercados Financieros (ESMA).
Hay varios aspectos que deben llamar su atención:
Contenidos formativos para invertir mejor, con total autonomía.
La información está disponible en el registro oficial de la AMF, así como en el registro europeo de la ESMA.
El reglamento establece un límite máximo de 5 millones de euros por proyecto en un periodo de 12 meses.
Sí. El pasaporte europeo permite a las plataformas autorizadas ofrecer proyectos en varios países de la Unión Europea.
La normativa PSFP refuerza la protección de los inversores gracias a una mayor transparencia, pruebas de conocimientos y una mejor supervisión de las plataformas. Sin embargo, esto no elimina el riesgo de pérdida de capital.
El régimen PSFP sustituye progresivamente a los antiguos regímenes franceses CIP e IFP con un marco normativo armonizado a escala europea.
Sí. Desde que finalizó el período transitorio en noviembre de 2023, las plataformas que deseen ofrecer servicios de financiación participativa en Europa deben contar con la autorización PSFP.
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